La aventura de las cucarachas

     CRITICA DE LA RAZON PURA (yo) A LA RAZON ABSURDA (ellos) o Aventura de las cucarachas.





     Luces de todos los colores brillaban en todas direcciones encendiéndose 
  y apagándose, varias músicas cercanas y lejanas se mezclaban en un confuso 
  ruido con voces, risas y gritos ajenos. La muchedumbre iba y venía, subía y 
  bajaba incesantemente en aquel torbellino de confusión. De vez en cuando, 
  alguna frase, grito o risa transeunte sacaba a nuestro amigo del 
  ensimismamiento en que la mayor parte del tiempo estaba sumido. <>, pensó mientras 
  amontonaba un nuevo cigarrillo en la pirámide que yacía a sus pies. 

     -¡Pasen, pasen y vean!. ¡Pasen y vean, señores!. ¡Lo nunca visto, más 
  raro que el mónstruo de las cien cabezas!. ¡Por una moneda, vean, señores, 
  la cuadratura del círculo, la razón de la sinrazón, el absurdo vivo. -Pudo 
  entonces apenas oir, confundidas con el estrépito, grandes voces que esto 
  decían. 
     <<¿Eh, qué será eso?. Bueno, me meteré a ver... y quizá venga 
  entretanto. Le daremos una oportunidad al destino>>, pensó nuestro chico 
  listo. 
     -Deme una entrada, por favor.
     -Aquí tiene, señor. Que disfrute del espectáculo.
 
     Bajo una carpa no muy grande 21 sillas vacías estaban frente a una pared 
  totalmente negra que, al mirarla de cerca, parecía ser la puerta del 
  tenebroso vacío. Una luz cálida iluminaba débilmente el resto de la 
  habitación. 
 
     -Siéntese por ahí, señor, aquí mismo. 
     -A juzgar por las sillas, parece que no tienen ustedes mucho éxito, 
  ¿Tardará mucho en empezar? 
     -No se crea, depende de lo que se espere. ¿Tiene mucha prisa, espera 
  usted a alguien?
     -¡Pero bueno, y a usted qué le importa?, no estoy de muy buen humor. De 
  modo, que si no hay nadie, podían empezar ya.
     -Por supuesto, no se preocupe, siéntese que enseguida empieza.
    
     Se apagaron las luces y el sitio quedó completamente a oscuras, pero 
  enseguida una luz rojiza iluminó la habitación, destellos rojizos se 
  reflejaban en el metal de las sillas. Ahora la pared parecía   más negra 
  todavía; el borde del abismo del infierno no debía de ser muy diferente de 
  aquello. Una voz sonó: 
 
  <>, -continuaba la voz, mientras la boca de nuestro 
  amigo  se iba abriendo y suspendía su aliento, porque en aquello que oía reconoció nada más y nada menos que su diario personal. 

    <>.   
     
     -¡Basta ya!, ¿pero ésto qué es?, -interrumpió nuesto asombrado amigo que 
  no daba crédito a lo que oía, aunque se lo sabía muy bien. 
     Las luces se encendieron y el acomodador se acercó. 
     -¡Pero qué clase de broma estúpida es ésta? -dijo-, ¡eso era mi diario!, 
  ¡cómo lo tienen ustedes!, !quién se lo ha dado!. ¡A este Arturo le voy a 
  partir la cara! Seguro que ha sido él. 
     -Usted, señor -respondió sonriendo el hombre con voz calmada. 
     -¿Yo?, yo no le conozco a usted de nada, amigo. 
     -Se equivoca, señor; tal vez yo sea un personaje de su imaginación y, 
  por tanto, sé lo que usted quiere que sepa. 
     -¡Pero bueno!. A este tio le parto la cara, -murmuró para sí-. Está bien; 
  entonces, si usted es un personaje de mi imaginación, ¿quién soy yo?. -Esta 
  pregunta retórica le pareció que en círculos más exigentes podía ser 
  considerada del todo idiota, pero tenía curiosidad por ver qué decía aquel 
  hombre y tal vez estuviera incluido en el precio. 
     -Usted es, se va a sorprender, el personaje imaginado por usted mismo. 
  Usted está esperando e imagina que ha entrado aquí. 
     "Si sigo hablando con este tío me voy a volver loco", pensó; y mientras 
  salía se despidió: -Bueno amigo, yo me tengo que ir. Adiós, buenas noches... 
  y ya que usted parece saberlo todo de mí, ¿vendrá?. 
     El hombre no contestó, pero le miró con una sonrisa cómplice. Cuando 
  atravesó la puerta, se vio a sí mismo fumando inquieto junto a una estúpida 
  rueda llena de gente ignorante que no cesaba de dar vueltas, alumbrado por 
  la luna y Escorpión, con dos pirámides de colillas a sus pies...


    FIN.