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Metáfora de los universos para lelos


Cuando alguien toma una decisión y hace algo, me imagino que el universo se desdobla y duplica, generándose dos universos paralelos e idénticos, salvo que en uno de ellos, el real, se hizo tal cosa, pero en el otro, el paralelo, se hizo la contraria o no se hizo. Así, tendríamos infinitos universos paralelos que se van bifurcando: en uno hice una cosa y en el otro no; en uno te conté mi secreto, en el otro no; en uno estabas sentada junto a mí, en el otro en mis rodillas (je je); en uno subí por la escalera, en el otro por el ascensor.
Me resulta interesante, aparte los casos triviales, considerar cuál de esos dos universos es mejor y las cosas son como deben ser. Este universo es el correcto y aquél otro no. O bien, este es el universo equivocado y aqél que no es y nunca será, sería en cambio, el correcto y el que debería ser. Entonces, parece más claro acertar con la acción que lleva al mejor Universo posible, desprendiéndose naturalmente nuestra responsabilidad que tenemos con él, para traerlo a la realidad salvándolo de su fantasmagórica existencia virtual, de su aniquilación. Por favor, no aniquilemos el Universo bueno dejándonos el deficiente.
Cuando Lauren Bacall elige en el aeropuerto de Casablanca y deja a Humphrey, tiene dos Universos posibles a la distancia de una decisión. La toma, trae a la existencia uno y aniquila el otro.
Vigilemos, pues, y estemos atentos a traer a la realidad con el poderoso hechizo de la vida, de entre los universos paralelos, fantasmas espectrales de lo que puede ser, aquél que es el más nuestro, el que debe ser.

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